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20-Apr-2000 -- ZENIT.org News Agency
Giovanni Palatucci
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Giovanni
Palatucci Salvó la vida a cinco mil judíos durante la ocupación nazi en Italia ROMA, 19 abril (ZENIT.org).- Giovanni Palatucci, responsable de la Oficina de Extranjeros y luego jefe de policía en Fiume (norte de Italia), de 1938 a 1944, salvó la vida a cerca de cinco mil judíos, destinados a los campos de exterminio. Murió en Dachau el 10 de febrero de 1945, en el lugar donde quizá hubieran acabado muchos de los que se beneficiaron de su ayuda. Una ayuda que resultó fatal para él mismo cuando fue descubierto. «Desde el inicio de la encuesta diocesana de beatificación y canonización del Siervo de Dios, como mártir de la fe, el 17 de junio del año pasado, hemos llegado al edicto del 9 de abril --informa el postulador de la Causa de Beatificación de Palatucci, el padre Gianfranco Zuncheddu--. Ahora esperamos la respuesta y los juicios de los consultores teológicos sobre sus escritos». Los policías italianos se han dedicado con ahínco a colaborar en la causa de Palatucci para dar con el paradero de testigos de la acción humanitaria del policía. Un programa televisivo de la RAI --especializado en la búsqueda de personas-- se ha prestado también a la investigación en una edición especial titulada «El jefe de policía de Fiume» (Il Questore di Fiume). Giovanni Palatucci nació en Montella (Italia) en 1909 y trabajó en la administración de seguridad pública en Génova y luego, desde 1937, en Fiume. Tras la promulgación de las leyes raciales en Italia, empezó a falsificar documentos y visados para miles de judíos, desviándolos hacia campos de internamiento, «protegidos» también con la ayuda de su tío, obispo de Campagna. Prometido con una joven judía, la puso a salvo en Suiza pero decidió volver a su trabajo. Arrestado el 13 de septiembre de 1944 por la policía de seguridad alemana bajo la acusación de conspiración, fue condenado a muerte y luego se le conmutó la pena por la deportación al campo de exterminio de Dachau. Las investigaciones históricas de la causa de beatificación que han servido al postulador «han sido llevadas a cabo por el Departamento de Policía», afirma el capellán Albero Alberti, coordinador nacional para la asistencia espiritual al personal de la Policía italiana. «En torno a la figura de Palatucci ha nacido incluso una asociación, formada por amigos y ex policías». Su ejemplo será presentado el 18 y el 19 de noviembre durante el Jubileo de los militares y la policía, asegura el padre Giulio Cerchietti, de la Oficina central de los ordinarios militares y de la policía. Al presentar el programa televisivo, en imágenes grabadas ayer en el Departamento del Instituto Superior de la Policía en Roma, junto a altos directivos de la RAI estaban el rabino jefe de Roma, Elio Toaff y Amos Luzzatto, presidente de la Unión de las comunidades judías italianas, que ha recordado la figura de Palatucci, proclamado «Justo entre las naciones» en 1990 por el Yad Vashem, la institución del memorial judío del Holocausto en Jerusalén. «Hay dos formas de heroísmo, el que deriva de una necesidad e impulso inesperado, y el de Palattuci: un heroísmo cotidiano que se repite y se confirma ante la certeza del peligro que está corriendo --subrayó Luzzato--. El jefe de policía no podía no conocer el riesgo: estaba demasiado implicado en los mecanismo de la seguridad para no darse cuenta. Se movía con la conciencia de caminar hacia el propio sacrificio; para él valía la pena dar la vida por un solo hombre». ZS000419 Reprinted from:
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Sunday, September 2, 2001; Last updated:Monday October 08, 2007
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